I feel overwhelmed.It is time to face up to it.

It seems that my work is none other tan the generation of images. While others write reports, make loans, sell shoes, operate on patients or serve tables, I dedicate myself to writing, to granting, selling, operating and serving images, sometimes also objects, and also ideas, but, in the end, they are mostly summarized in images.

But I feel saturated. We need a break.

It is time to do away with the "throwaway image," with "visual consumerism", with "iconic bulimia." It is necessary to press for an "ecology of images", to take responsibility, to produce in a sustainable manner.

I need fewer images, images that stay, I need maybe just one.
With no pretensions, with no intention of it being better than others, without being creepy, or the most beautiful, without being revealing or shocking. It should just be an image that remains. A sedentary image, cemented, unique. An image that means something, in proportion.

Starting today and over the next 1000 days I will stop disseminating images on this website; I refuse to do so and I will become a deserter. I want to leave the slavery of updating and offer only a single image, solid as a building, an image that survives, an image to go back to.

This pause, this time travel, this downdating, it is quite deliberate, voluntary and I claim it as an artistic act itself.

This passivity does not mean I will stop producing or working during this period, this is my way of life and I would be unable to stop doing what I love.

It's a symbolic strike, an act of rebellion, because, not needless to say, there are so many images that they have practically lost their value, so that they are too much, they lose their strength, their meaning, so that no breath remains, drowning everything, absolutely everything.

And now my "inspiration" has asked me to stay almost silent, it has asked me to pronounce only one word, it has asked for a break for my gaze, for an almost blank space, it has requested a “very small”, a tiny something that says as much as silence and that's what I'm willing to offer.

Madrid, May 24th, 2012

Iraida Lombardía

Me siento abrumada. Ha llegado la hora de reconocerlo.

Parece que mi trabajo no es otro que el de generar imágenes. Como otros redactan como invertir en acciones de coca cola informes, conceden préstamos, venden zapatos, operan a pacientes o sirven mesas, yo me dedico a redactar, conceder, vender, operar y servir imágenes, a veces objetos también y porque no, ideas, pero al final, quedan resumidas la mayor parte de las veces en una imagen.

Pero me siento saturada. Es necesaria una ruptura.

Ha llegado el momento de terminar con la “imagen de usar y tirar” , con el “consumismo visual”, con la “bulimia icónica”. Es necesario abogar por una “ecología de la imagen”, responsabilizarnos, producir de una forma sostenible.

Yo necesito menos imágenes, necesito como invertir en acciones en ecuador imágenes que se queden, necesito, tal vez, una sola.
Sin pretensiones, sin intención de que sea mejor que las demás o que las de los demás, sin que sea escalofriante, ni la más bella, sin que sea reveladora ni impactante, tan sólo una imagen que permanezca. Una imagen sedentaria, cimentada, única. Una imagen que signifique en su justa medida.

Desde hoy y durante 1000 días no voy a seguir difundiendo imágenes en esta página web, me niego a hacerlo y voy a convertirme en una desertora. Quiero abandonar la esclavitud de la actualización y ofreceros solo una única imagen tan sólida como un edificio, una imagen que sobreviva, una imagen a la que regresar.

Esta pausa, este viaje en el tiempo, esta desactualización, es absolutamente premeditada, voluntaria y deliberada, y la reivindico como un acto artístico en si mismo.

Este inmovilismo no significa que vaya a dejar de producir o trabajar durante este acciones de uber periodo de tiempo, esta es mi forma de vida y seria incapaz de dejar de hacer aquello que amo.

Es una huelga simbólica, un acto de rebeldía, porque ,no se si hace falta decirlo, pero hay tantas imágenes que ya prácticamente no tienen valor, tantas que son demasiadas, que pierden su fuerza, su significado, tantas que no se dejan respirar, ahogándolo todo, absolutamente todo.

Y ahora mi “inspiración” me ha pedido permanecer casi callada, me ha pedido pronunciar tan solo una palabra, me pide un descanso para la mirada, un espacio casi en blanco, me pide una cantidad muy pequeña, ínfima, me pide hacer algo que diga tanto como el silencio y eso es lo que estoy dispuesta a ofrecer.

Madrid, veinticuatro de mayo de dos mil doce.

Iraida Lombardía